viernes, 14 de junio de 2019

Museo del holocausto


La historia de hoy pasa en Washington DC pero los hechos sucedieron hace 75 años.
Llegó el fin de semana y decidimos que fuera cultural. Washington DC tiene la ventaja que al ser la capital del país tiene además de una gran cantidad de edificios estatales, muchos museos y algunos de ellos son gratis. Todos localizados en el National Mall.  He hablado muchas veces del National Mall pero que mejor que verlo en una foto.

El National Mall abarca desde el Capitolio hasta el monumento de Abraham Lincoln.
Ya visité el museo aeroespacial y tocaba ver alguno más. Nuestra ignorancia nos hacía pensar que todos los museos de Washington DC eran gratuitos.....pues no!!!. Sólo los que gestionan la fundación Smithsonian. Se trata de una fundación que se creó hace un siglo por James Smithson. Actualmente está financiado por el Gobierno de Estados Unidos. 

Nuestro objetivo era visitar el museo afroamericano pero al llegar nos dimos cuenta que era necesario comprar tickets (bastante caro, 80$). Sabíamos que el museo del Holocausto estaba cerca y era gratis. Este museo pertenece a esta fundación, de ahí su gratuidad. Tenía bastantes expectativas por todo lo que sucedió, fué la época más negra de la historia de la humanidad.

Entramos y en la taquilla nos advirtieron que debíamos esperar hasta las 2 pm para entrar a la exposición. Estaba lleno de gente, muchos grupos escolares. El ambiente era de respeto.
Para hacer hora visitamos salas colindantes. En una de ellas narraba la historia de Daniel. Un niño judío en la alemania nazi. Pudimos revivir los pasos del niño en cada momento de la guerra.
Maleta preparada para huir. No quería ir al colegio ya que la profesora le tenía marginado por ser judío. Pude visitar su casa. Después conocer en qué condiciones vivían en el ghetto.  Su escondite en un agujero en la pared...etc...






Después pudimos ver otra exposición sobre qué ocurría en EEUU durante la guerra. Mostraba lo que decían los periódicos americanos sobre la guerra. EEUU no quería saber de guerra y se mantuvo neutral hasta Pearl Harbor.  La opinión pública no quería aceptar refugiados y creían que gran parte de los males de los judíos eran justificados. Porqué será que me recuerda todo esto a tiempos actuales....

Todavía quedaba un buen rato para poder entrar en la exposición así que decidimos salir del museo y comprarnos unos perritos calientes. Cada perrito nos costó 5$ y nos lo tomamos en un parque cercano. Allí pude contemplar a una de las tantas ardillas que hay aquí. No he visto en mi vida tantas ardillas como en EEUU.

Regresamos al museo y entramos en la exposición. Desde luego no me decepcionó, era más de lo que esperaba. Recreaciones de los vagones a los campos de concentración, videos de cuerpos desnutridos desnudos (imágenes que nunca se han emitido en televisión por su crudeza). Maquetas de un campo de concentración y como iban llegando desde la estación hasta las cámaras de gas. Todo un proceso de eficiencia pensado para aniquilar el mayor número de personas (maldito ingeniero). Todo ello se produjo porque el coste de las balas era muy alto y las necesitaban para la guerra.
Pasé por una sala con miles de zapatos de prisioneros. Fotos de judíos con sus familias, amigos, etc.. mostrando sus vidas antes de la guerra.




Os aseguro que acabé la visita con lágrimas y con la cabeza cabizbaja. Esto no se debe olvidar, aunque el ser humano suele tropezar muchas veces en la misma piedra.

Cuando salimos del museo decidimos que para concluir nuestro día podíamos visitar otro gran monumento de Washington DC, el monumento a Thomas Jefferson (unos de los padres fundadores de EEUU). En el National Mall se rememora grandes figuras de su historia (Abraham Lincoln, George Washington, Martin Luther King), además de hecho históricos (monumento 2ºguerra mundial, monumento guerra de Corea, etc..).




Esta historia es triste, pero el lado positivo de esto es su enseñanza.

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